Cuba
y Venezuela sellaron ayer el compromiso de devolver la
vista en los próximos diez años a millones de
latinoamericanos que carecen de los recursos económicos
para operarse, como parte de la extensión de la Misión
Milagro a toda la región.
Así lo anunciaron el Comandante en Jefe Fidel Castro,
y el mandatario venezolano Hugo Chávez Frías durante la
transmisión número 231 del popular espacio televisivo
Aló Presidente, efectuada desde el municipio de Sandino
en el extremo occidental de Pinar del Río, donde fueron
edificadas por una brigada de militares de la patria de
Bolívar 150 viviendas para las familias damnificadas por
el paso de huracanes.
Bautizado con el nombre de Compromiso de Sandino, el
programa se propone atender unos 600 000 pacientes por
año en las instalaciones cubanas involucradas en la
misión y en centros de salud venezolanos que se sumarán
al humanitario proyecto, entre ellos los hospitales
militares.
La determinación de fijar
un compromiso de tanto alcance en este lugar adquirió un
gran valor simbólico al ser proclamado en la localidad
de Sandino, que rinde homenaje al héroe nicaragüense
asesinado en 1934, y en el seno de Villa Bolívar, nombre
de la comunidad levantada por los militares venezolanos.
Ambos mandatarios comentaron sobre la marcha de la
Misión Milagro e hicieron saber que en la mañana de ayer
fue operado en Cuba el paciente venezolano número 50
000, Ángel Quintero, beneficiado por ese proyecto de
cooperación solidaria. Casi al finalizar la transmisión
se supo que la cifra de enfermos sometidos a procederes
quirúrgicos se había elevado a 50 403.
Según explicaron los dos estadistas, en el transcurso
del 2005 deben operarse en la mayor de las Antillas 100
000 venezolanos con diferentes patologías oculares,
logro que se concretará gracias a la eficiencia
alcanzada por la cirugía oftalmológica cubana.
Baste decir que solo en la jornada del sábado fueron
intervenidos quirúrgicamente 1 648 enfermos de la vista,
lo cual da la medida del enorme esfuerzo realizado por
los especialistas a cargo del programa.
Chávez y Fidel dialogaron con pacientes venezolanos
atendidos de la vista en centros hospitalarios de Cuba,
algunos de ellos recién operados y que expresaron su más
sentido agradecimiento por las atenciones recibidas y
por haber podido recuperar tan vital sentido.
Una llamada desde el estado de Carabobo matizó uno de
los momentos más emotivos del Aló Presidente. La
ciudadana Rotsell Loreto relató cómo después de haber
sido desahuciada por médicos de una clínica privada,
llegó a Cuba en estado crítico.

Explicó que se encontraba prácticamente paralítica y
catatónica a consecuencia de una enfermedad llamada
artritis reumatoidea, y cómo los médicos y todo el
personal del hospital Salvador Allende lograron su
completa recuperación.
Agradeció especialmente al Comandante en Jefe y al
pueblo cubano el haber podido restablecerse, a lo cual
Fidel respondió que no lo merecía, pues eso era un
pequeño esfuerzo en el cumplimiento del deber.
"¡Prohibido dar las gracias!", exclamó el Presidente
cubano.
Premios Nobel exigen extradición
de Posada
En otra parte de su habitual alocución de los
domingos, el Presidente Hugo Chávez leyó un manifiesto
suscrito por los Premios Nobel de la Paz Rigoberta
Menchú y Adolfo Pérez Esquivel; de Literatura, José
Saramago y Nadine Gordimer, y los reconocidos académicos
Noam Chomsky y Salim Lamrani, pidiendo la extradición a
Venezuela del connotado criminal Luis Posada Carriles
para que sea juzgado allí.
Publicado este domingo en el periódico digital
Rebelión, el documento expresa que la humanidad entera
observa con atención este asunto, pues la memoria de las
víctimas del terrorrismo exige que la justicia triunfe
sobre la barbarie.
La declaración comentada por Chávez exhorta al
Gobierno de los Estados Unidos a que en nombre de la
lucha contra el terrorrismo, dé el ejemplo y extradite a
Posada hacia Venezuela.
Tras elogiar el contenido del manifiesto, el
Presidente venezolano hizo alusión a las insolentes
declaraciones hechas recientemente en Paraguay por el
secretario de Defensa de los Estados Unidos, Donald
Rumsfeld, referidas a supuestas evidencias sobre la
presunta intromisión de Cuba y Venezuela en los asuntos
internos de Bolivia, y la preocupación manifestada por
el Gobierno norteamericano ante la "malévola" influencia
de La Habana y Caracas en América Latina.
En gesto que apreciamos, significó Chávez, el
presidente paraguayo Nicanor Duarte le respondió a
Rumsfeld que Paraguay mantiene cordiales relaciones con
nuestros dos países y le recordó cómo muchos jóvenes de
esa nación sudamericana estudian en Cuba, mientras
existen importantes convenios con Venezuela para el
suministro de petróleo.
Los
dos jefes de Estado coincidieron en que el imperialismo
norteamericano es el verdadero desestabilizador del
mundo. Al respecto Chávez recordó que el Gobierno de
Washington impulsa golpes de Estado, invasiones,
atropellos y utiliza lacayos para sus planes en muchos
países.
Una de las más recientes amenazas del imperio apunta
hacia la llamada descertificación de Venezuela en el
campo de la cooperación en la lucha contra el
narcotráfico, luego de que Caracas cortara los vínculos
con la agencia norteamericana DEA. "Le dije al embajador
de Estados Unidos, William Brownfield que a mí ni me va
ni me viene que su Gobierno descertifique o no a
Venezuela porque no tiene moral para hacerlo", señaló
Chávez, quien subrayó más adelante: "En verdad ni
amenazándonos, ni invadiéndonos, bajo ese supuesto, les
serviría, solo les serviría para arrepentirse, porque se
arrepentirían".
Petrocaribe a las puertas del ALBA
El mandatario venezolano se refirió además a los
pasos emprendidos por su Gobierno para impulsar la
iniciativa de Petrocaribe, a la cual calificó de
verdadero mecanismo de integración económica en el marco
del ALBA, dirigido a cooperar en materia energética con
los países caribeños de pocos recursos y golpeados por
la baja de los mercados del café, el banano y otros
productos.
Ya hicimos un primer diagnóstico sobre el tema, cuyas
conclusiones muestran la necesidad de construir
instalaciones y demás infraestructuras para garantizar
el transporte y el almacenamiento de combustible, con
facilidades de pago en su adquisición, precisó Chávez.
Justamente viajará el martes a Jamaica para una
reunión de trabajo con líderes caribeños sobre ese
programa de integración energética. La mayoría de los
países del Caribe carecen incluso de depósitos para
almacenar el combustible. Esas pequeñas economías son
víctimas de los especuladores que les imponen precios
multiplicados al barril de gasolina y a otros productos.
Chávez propuso la reunión de Jamaica para dar un paso
más en la puesta en marcha de Petrocaribe, y al respecto
explicó que su Gobierno activó el fondo ALBA Caribe, de
50 millones de dólares, para créditos, donaciones,
incluso para construir obras como hospitales y
carreteras.
Venezuela también, según anunció su Jefe de Estado,
le prestará petróleo a Ecuador para cubrir los
compromisos de exportaciones de esa nación cuya
producción se ha interrumpido por una conflictiva
situación interna. Esos compromisos serán asumidos por
Caracas sin que Ecuador tenga que pagar un centavo.
Como noticia de última hora, informó del triunfo de
Venezuela en la presente edición de los Juegos
Bolivarianos, al acumular hasta las tres de la tarde de
ayer y faltando apenas unas pocas preseas por definir,
178 medallas de oro, doce más que Colombia.
Defendió la importancia del deporte como puente para
promover la amistad y el entendimiento entre los
pueblos, y bromeó con Fidel acerca de la "rivalidad" que
habría entre cubanos y venezolanos en los Juegos
Centroamericanos del venidero año.
Martí y Bolívar presentes
En un ameno diálogo, Fidel y Chávez rememoraron
pasajes de la historia cubana y bolivariana. Al
respecto, el Comandante en Jefe habló de las guerras de
independencia cubana, del ejemplo legado por Maceo y
Gómez, del símbolo de madre heroica de Mariana Grajales.
Chávez pidió un aplauso para Mariana Grajales, esposa
de un venezolano, y Fidel acotó que era un símbolo
heroico y de vinculación entre los pueblos cubano y
venezolano, porque Maceo fue nuestro mejor jefe militar,
el más audaz.
El Jefe de Estado de Venezuela se interesó entonces
por el nacimiento y muerte de José Martí. Luego de
recibir una detallada explicación de Fidel al respecto,
Chávez acotó que Martí fue un infinito bolivariano,
recogió las banderas de Bolívar, las alimentó y las
actualizó.
Seguidamente rememoró sus palabras del 17 de
diciembre de 1982, cuando en un discurso improvisado,
recordó las palabras de Martí en las que dice que
Bolívar está en el cielo de América, vigilante y ceñudo,
sentado aún en su roca de crear, con el inca al lado y
un haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún
las botas de campaña, porque lo que él no hizo sin hacer
está hasta hoy, porque Simón Bolívar tiene que hacer en
América todavía.
Diez años después de este discurso, recordó Chávez,
vino la rebelión bolivariana del 4 de febrero, que brotó
del fondo de la tierra y de la historia venezolanas, de
Martí, de Bolívar, todo lo que nos tiene hoy más unidos
que nunca en esta batalla primero por la dignidad de
nuestro pueblo, por la segunda independencia de nuestra
Patria, por la integración caribeña y latinoamericana,
única manera de salvar a nuestros pueblos, por la lucha
contra la hegemonía imperialista.
Daniel Ortega, líder sandinista, rememoró cómo
Augusto César Sandino clamaba también por la unidad de
los pueblos latinoamericanos. Él retomó el pensamiento
bolivariano y hablaba de la imprescindible unidad,
subrayó.
Acotó que este 21 de agosto en la localidad pinareña
se encontraba el espíritu de Bolívar, gracias a la
Revolución cubana. Y están Fidel, con toda la fuerza y
el espíritu de Martí, y Chávez, con toda la fuerza y el
espíritu de Bolívar, levantando el espíritu de Sandino.
Shafick Handal, dirigente histórico del FMLN de El
Salvador, recreó también pasajes de la lucha del
revolucionario salvadoreño Farabundo Martí, fusilado en
1932. A una pregunta de Fidel a Shafick sobre qué harían
los salvadoreños si Venezuela fuera agredida por el
imperialismo, respondió que sin necesidad de una
asamblea, debemos ir cientos, y si se puede miles, a
combatir por la soberanía de ese pueblo.
Fidel ya fue absuelto por la
historia
Aló Presidente se extendió a lo largo de cinco horas
y cuarenta minutos de transmisión. Se mostraron imágenes
del recibimiento que los pinareños les tributaron a los
dos líderes, explicaciones sobre las características del
territorio más occidental de la Isla, un contacto en
vivo con la Universidad de las Ciencias Informáticas
(UCI) donde se habló sobre la integración de este centro
a la Misión Milagro por segunda vez, en esta temporada
estival, reflexiones de ministros de ambos países y
lúcidas exposiciones de oficiales bolivarianos, entre
ellas las del mayor Urdaneta Sánchez, de la brigada que
construyó las casas inauguradas. Y hasta una muy
ilustrativa intervención del presidente del Consejo
Popular de la comunidad pinareña de Bolívar, que motivó
a Chávez a explicar que en Cuba existe una auténtica
democracia revolucionaria.
Ya hacia el final del programa se produjo un momento
sumamente emotivo cuando Chávez proclamó mientras
señalaba a Fidel: "Este hombre ya fue absuelto por la
Historia y eso lo saben los pueblos".
La expresión del Presidente venezolano fue dicha al
comentar las palabras con que el líder de la Revolución
cubana culminó el pasado 26 de Julio el discurso del
acto conmemorativo del quincuagésimo segundo aniversario
del asalto a los cuarteles Moncada y Céspedes. En
aquella oportunidad, al hacer referencia a la
demonización de que suelen ser víctimas Chávez y él por
parte del imperialismo y sus acólitos, Fidel reformuló,
contando con que su colega venezolano estuviera de
acuerdo, la frase final de su alegato de autodefensa en
el juicio que se le siguió por la gesta moncadista:
"¡Condenadnos, no importa, la Historia nos absolverá!"
Ayer en Sandino, Chávez consideró que Fidel le había
hecho de ese modo un inmenso honor que estimó no merecer
aún. Se definió como un humilde soldado que "ojalá algún
día pueda sentir ese honor, el de ser absuelto por la
Historia, de estar a la altura de la esperanza y el amor
de un pueblo".
A lo que Fidel respondió: "Hugo, la máquina del
tiempo me dijo que los dos seríamos absueltos".
(Tomado de Granma)