A todas luces, en un estadio
Guillermón Moncada lleno a más no poder, los
locales derrotaron por segunda vez a los
visitantes de Granma con 12 anotaciones y 14
imparables de distintas dimensiones.
La ofensiva santiaguera
comenzó a funcionar desde la misma apertura,
cuando anotaron la primera carrera y
expulsaron del montículo al veterano abridor
Misael López, pero Norge Luis Vera no se
presentó en la forma acostumbrada, lo cual
posibilitó que los contrarios consiguieran
anotarle cuatro en igual cantidad de
episodios.
Mientras los bates
vapuleaban de lo lindo a la cadena de
tiradores utilizados por el director Carlos
Martí, el relevista Osmel Cintra colgaba
ceros en el pizarrón para el definitivo 12 x
4.
En los dos encuentros
celebrados, Granma exhibió a ratos destellos
de posibilidades, aunque de las amenazas no
pasaron. Sus limitaciones en el pitcheo
sufrieron la pérdida definitiva del lanzador
Manuel Vega, quien junto a Ciro Silvino
Licea resultaban las cartas principales.
Tal situación impidió sacar
provecho en el primer desafío, cuando
batearon con libertad al estelar Danny
Betancourt e incluso perdieron ventaja
mínima de 4 x 3 en la parte baja del octavo
inning, tras fallar el relevista Mirales
Benítez, supuesto rescatador de Ciro Silvino.
Ahora, la serie cumplirá dos
partidos en el parque Mártires de Barbados,
donde aun se desconoce la selección de
Carlos Martí para evitar la barrida. Pos su
parte, Antonio Pacheco entregará la bola al
derecho Ormari Romero.
Aunque no acostumbro a
restar posibilidades a ningún equipo, pues
los juegos son decididos en el terreno, la
mencionada situación del pitcheo de Granma
limita en extremo el rendimiento del
conjunto, o lo que es lo mismo: "No los
salva ni el médico chino"...
(Estadísticas
del juego)