Sin restar un ápice de
méritos a la victoria de Santiago de Cuba 6
x 4 ante Granma en el primer choque de la
serie extra de cinco juegos a ganar tres, lo
cual permitiría a uno de los dos conjuntos
pasar a la etapa semifinal.
Con los graderíos del
estadio Guillermón Moncada repletos a todo
dar, los discípulos de Antonio Pacheco
superaron el dominio ejercido durante el
primer tercio del juego por el abridor Ciro
Silvino Licea y tras anotar una en el
cuarto, consiguieron otras dos para asumir
el mando de las acciones en el sexto
capítulo.
Los granmenses fueron los
encargados de inaugurar el marcador y lo
hicieron en grande, cuando el zurdo Marcos
Mariño le impulsó par de carreras con largo
jonrón por el jardín derecho frente al
olímpico Danny Betancourt.
Estoy obligado a señalar que
hasta el séptimo, los dos estelares
trabajaron con relativa efectividad, aunque
quizá la tensión provocó un excesivo
trabajo.
Tal situación imponía a los
respectivos mentores sustituirlos antes de
que los bateadores conectaran a sus anchas.
Por ejemplo, en el octavo Danny permitió
doblete a Yoanny Céspedes y Ricardo Cabrera
marcó otras dos al disparar el segundo
vuelacercas de Granma para poner el marcador
4 x 3.
En la parte final de esa
misma entrada, Carlos Martí optó por
mantener en la lomita a Ciro Silvino, quien
de mala gana aceptó el empate, luego de
oportuno cuadrangular del cuarto bate
Rolando Meriño.
A continuación Pedro Poll
disparó cohete al central y, entonces, vino
al rescate Miralis Benítez. Sacrificio de
Rey Isaac y poche a Reutilio Hurtado
llevaron dos outs a la pizarra, pero Mirales
transfirió a Luis Miguel Navas y la escena
quedó lista para que Manuel Benavides
impulsara las dos del puntillazo con
incogible a la pradera derecha.
(Estadísticas
del juego)