La
Habana, 28 nov (PL).- La resistencia de las plantas a
enfermedades, será el tema de una conferencia magistral
que impartirá hoy un reconocido científico británico en
el Congreso Biotecnología Habana 2005, que sesiona en
esta capital.
Chris Lamb, director del John Innes
Centre y Presidente de Honor del evento, tratará los
mecanismos de resistencia y productos naturales de
plantas: biosíntesis, regulación y función.
La institución dirigida por Lamb, es una
de las más importantes que estudia el genoma de las
plantas para comprender cómo pueden resistir las
enfermedades.
El prestigioso científico ha trabajado
en Universidades de renombre como en Cambridge y Oxford.
El Congreso Biotecnología Habana 2005 se
inauguró la víspera con la participación de 550
delegados de 32 países que centrarán sus debates en cómo
la biotecnología puede garantizar una producción
sostenible de alimentos.
Durante la inauguración del evento que
sesionará de 27 de noviembre al 2 de diciembre en el
polo científico de esta capital, su presidente, el
doctor Carlos Borroto, expuso los proyectos e impactos
de la biotecnología cubana.
El desarrollo de la vacuna contra la
meningitis y la transferencia de tecnología a países
como India, China, Brasil y Venezuela, son algunos de
los ejemplos del desarrollo alcanzado por esa rama
científica.
Borroto indicó que el trabajo coordinado
de las instituciones científicas ha permitido el
desarrollo de bioproductos para la agricultura, que ha
contribuido a que el país no sufra las principales
enfermedades que afectan a plantas y animales.
Señaló que en Cuba existe una activa
área de investigación de plantas transgénicas, aunque en
el país no hay ninguna creciendo comercialmente.
Señaló que los tres proyectos más
avanzados son los realizados con el arroz, boniato y
maíz con resistencia a insectos, y también se trabaja en
el desarrollo de plantas resistentes a la sequía y
salinización.
También se evalúan los riesgos para la
salud humana, el medio ambiente y la economía de los
organismos modificados genéticamente, apuntó.
Entre los impactos de la biotecnología
en Cuba, se cuenta la disminución del uso de
fertilizantes químicos, muchos de los cuales se han
sustituido por fertilizantes biológicos.
Con respecto al tema, señaló, que en el
país se usan 11 veces menos que en los años 90, un
ejemplo de años de labor y resultado del trabajo
científico.
Para el control de nemátodos, gusanos
microscópicos que afectan a las plantas, precisó que se
ha desarrollado el bionematicida Hebernem, con buenos
resultados.
En cuanto al área de biotecnología
agropecuaria, los impactos en aspectos como diagnósticos
y vacunos, así como el trabajo y resultados con
organismos acuáticos son muy positivos, precisó.
Actualmente el CIGB desarrolla
investigaciones con la tilapia transgénica y se ha
dedicado a estudiar todos los genes de la respuesta
inmunológica.
Otra línea es el trabajo de control de
garrapatas en el ganado bovino, con la obtención de
vacunas que ha permitido reducir el número de muertes y
la cantidad de baños de garrapaticida, un químico que
podía pasar a la leche, explicó el científico.
Adelantó además, que para este año
podría estar listo un candidato vacunal contra la fiebre
hemorrágica del conejo, así como una posible vacuna para
combatir el cólera porcino clásico.