La Habana, 29 sep (PL).- La deuda
externa es un problema político que trasciende el ámbito
económico, afirmó aquí Adolfo Pérez Esquivel, premio
Nobel de la Paz, en un encuentro mundial sobre el
débito.
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| El
premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel |
El también presidente del Servicio Paz y
Justicia en América Latina denunció que la deuda externa
es un asunto histórico y actual, "cuando se está
devastando y saqueando a nuestros países".
La deuda devino de externa a eterna,
subrayó, para luego indicar que los países del Tercer
Mundo más que deudores son acreedores de esos recursos
que le fueron arrebatados.
Su intervención marcó la tónica del
Encuentro Norte-Sur de resistencia y alternativas a la
deuda externa, que se desarrolla aquí con la
participación de cerca de 400 delegados de 53 países.
Calificó de terrorismo económico el que
se aplica por parte de las naciones ricas en sus
relaciones con el mundo subdesarrollado, basadas en el
actual e injusto orden internacional.
Pérez Esquivel instó a redoblar las
movilizaciones populares y sociales contra el flagelo de
la deuda, a tenor con los cambios que han tenido lugar
en este mundo signado por el neoliberalismo.
Tales batallas se hacen imprescindibles
cuando las Naciones Unidas han perdido fuerza y vigencia
para representar a los pueblos, mientras se fortalecen
los mecanismos de dominación, apuntó.
Al respecto mencionó al Banco Mundial,
el Fondo Monetario Internacional y la Organización
Mundial de Comercio, como verdaderos instrumentos de
poder al servicio de las principales potencias del
planeta.
Precisó que la deuda es un mecanismo
fundamental para mantener esa dependencia y sometimiento
del Tercer Mundo, donde la pobreza y la marginación se
extienden.