Unión Ferrosa, empresa
española con filiales en seis países
latinoamericanos, acostumbra a suspender la
energía eléctrica a sus clientes sin previo
aviso, y por si fuera poco, viola la
legislación laboral internacional e intimida
a los dirigentes sindicales; la austriaca
Audritz AG provoca deforestación y
contaminación ambiental en Brasil, Chile y
Uruguay; y en no pocas localidades de esta
última nación, la franco-belga Suez decretó
un incremento de 700 por ciento en el precio
del agua. Son apenas tres ejemplos de las
múltiples formas en que las muchas
corporaciones europeas violan flagrantemente
los derechos humanos de los ciudadanos de
esta parte del mundo.
Cuba, Venezuela y Bolivia, en las
personas de Carlos Lage, Hugo Chávez y Evo
Morales, defendieron la conveniencia de
una verdadera asociaciónestratégica entre ambas regiones
Pero lejos de inquietarse y
exigir a sus transnacionales corregir estos
y otros desmanes, el interés de los líderes
del Viejo Continente está centrado en
convencernos de la "ventaja" de seguir las
pautas neoliberales y de pactar con ellos
"asociaciones estratégicas" encaminadas a
-¡ellos también!- la liberalización
comercial. No otra cosa perseguían al
diseñar la agenda de la IV Cumbre Unión
Europea-América Latina y el Caribe,
celebrada este mayo en Viena, la capital
austriaca, donde precisamente se asienta la
casa matriz de la citada maderera que abate
nuestros bosques y contamina nuestras
tierras, aire y seres vivos.
En sendas intervenciones y
en rueda de prensa, el representante cubano
a la cita, Carlos Lage Dávila,
vicepresidente del Consejo de Estado,
radiografió por qué la UE es el auténtico
aliado estratégico de los Estados Unidos.
Una Unión Europea que se la pasa esquivando
o regateando el mísero 0,7 por ciento de sus
PBI nacionales, ofrecido hace años como
ayuda al desarrollo del Tercer Mundo.
Una "asistencia" cada vez
más condicionada, decía Lage, y que lejos de
responder a los intereses de nuestra región,
está al servicio de los concernientes a
Estados Unidos y Europa, porque cuando de
"lucha contra las drogas" y de controlar a
emigrantes se trata, siempre aparecen
fondos, y en cantidades cada vez más
crecientes, mientras no sucede así con
proyectos de salud, educación o tecnología.
"Ayuda", agregaba el
vicepresidente del Consejo de Estado de
Cuba, en la que contabilizan los gastos
militares de las llamadas Misiones de Paz, y
hasta las exigencias financieras de una
deuda externa que -y es oportuno recordarlo-
ya ha sido pagada dos veces y nunca será
cancelada mientras Europa siga pirateando a
nuestros profesionales y vendiéndonos
productos de alta elaboración, cuando no
adquiere en estas latitudes más que materias
primas, en una versión, en pleno siglo XXI,
del "cambio oro por espejitos" inaugurado en
el XV por Cristóbal Colón, Cortés y tantos
otros conquistadores de espadas levantiscas.
En fin, nada de lo que nos
llega del Viejo Continente sirve para
combatir la pobreza, crear empleos e
instaurar justicia. Y si de justicia se
trata, también evocaba Lage la incapacidad
de esos políticos para exigir a Washington
el procesamiento efectivo del terrorista
Luis Posada Carriles
y la excarcelación de los
Cinco Héroes.
Sociedad, eso sí, para tratar de impedir la
designación de la Isla como miembro del
recién creado Consejo de Derechos Humanos de
la ONU, no obstante lo cual resultó electa
por el voto de 135 países, casi todo el
Tercer Mundo, como recordaba el también
secretario del Comité Ejecutivo del Consejo
de Ministros.
Cambiar el modelo
"Cuba -expuso el dirigente
cubano- defiende la conveniencia para el
mundo de una asociación estratégica entre
Europa y América Latina y el Caribe, pero no
la que decimos tener hoy, sino una verdadera
asociación donde estos y otros temas puedan
ser discutidos con franqueza y adoptar
acciones concretas." Duras serían para
algunos sus palabras, agregó, pero fueron
dichas "con el mayor respeto y simpatía
hacia los pueblos de Europa, y con un
sentido de responsabilidad ante los
problemas de nuestra región y del mundo".
En su segunda intervención,
el dirigente se refirió a la
insostenibilidad del actual modelo
energético, basado en hidrocarburos que
inexorablemente se agotarán, no obstante lo
cual continúan derrochándose. "Apenas un
grupo de 30 países, incluidos los de la UE,
consume el 80 por ciento de todo el
combustible que se produce en el mundo."
Luego reseñó que mientras como promedio cada
estadounidense derrocha 25 barriles de
petróleo al año y cada europeo 11, los
chinos no llegan a dos y los
latinoamericanos no completan ni uno.
El examen de rayos X
expuesto por Lage al respecto, no olvidó
mencionar que para robar su petróleo ya fue
invadido Iraq y están amenazados Irán,
Venezuela y Sudán, y que nadie debe dudar de
la adicción de Estados Unidos por el oro
negro, y la predilección de su mandatario
por las guerras. "Las presiones que hoy se
ejercen sobre Irán -enfatizó- podrían
derivar mañana en una nueva agresión",
acción de "consecuencias catastróficas, no
solo para el hermano pueblo iraní, sino para
los pueblos árabes, para Europa y para el
resto del mundo".
Líderes populares latinoamericanos y de
otros continentes en la cumbre Enlazando
Alternativas
No pudo la UE evitar, no
obstante, que la Declaración de la Cumbre
admita que no existe un único modelo
democrático y que cada nación tiene el
derecho de determinar su propio sistema
político, económico y social; rechace
acciones como la
Ley Helms-Burton;
y objete otras medidas coercitivas de
carácter unilateral con efectos
extraterritoriales que son contrarias al
derecho internacional, algo que Cuba, sus
hermanos y amigos nombran desde hace más de
45 años por su verdadero nombre:
bloqueo económico,
comercial y financiero de Gringolandia
contra la mayor de las Antillas.
Como tampoco que el
documento inste a "todos los Estados a
impedirle refugio seguro a los terroristas y
a investigar y juzgar debidamente a los
acusados de terrorismo, o a dar rápida
consideración a las solicitudes de
extradición de las personas sospechosas de
haber cometido actos terroristas, de
conformidad con el derecho nacional y el
derecho internacional aplicable, incluidos
los acuerdos bilaterales". Resultados
inéditos en este tipo de cónclaves, y una
victoria de la Revolución Cubana y de sus
posiciones, como sentenciara Lage Dávila.
Una muestra más, no hay
dudas, de las justas exigencias de no pocos
representantes de nuestra región, entre
ellos los presidentes Hugo Chávez, de
Venezuela, y Evo Morales, de Bolivia,
empeñados en rescribir y reencauzar su
propia historia. "América Latina debe ser
entendida por Europa", analizaba a ese
respecto Chávez. "Europa debe entender que
en América Latina, afortunadamente para
nuestros pueblos, fracasó el Consenso de
Washington."
La cumbre verdadera
Fue innegable además la
presión popular emanada del Encuentro
progresista Enlazando Alternativas, que
sesionó de forma paralela a la reunión de
los gobernantes, y en el que llovieron más
verdades que en un otoño inglés o francés.
En ese foro, por ejemplo, la ONG Amigos de
la Tierra, autora de la acusación que señalé
al inicio, instó a los dirigentes europeos a
defender los derechos de las poblaciones
latinoamericanas afectadas, y no los de sus
multinacionales, a promover justicia y no
modelos de libre comercio que crean más
pobreza.
En sus predios resonó con
fuerza y muy oportunamente el apoyo a Cuba,
Venezuela y Bolivia cuando, como ya sabemos,
las presiones de Washington sobre ellos
adoptan portes más agresivos. Como también
resonaron las voces de Lage, Chávez y de Evo
Morales. Los tres se dirigieron emocionados
a los participantes, y con orgullo a sus
figuras se refirieron otros oradores.
Ustedes, dijo la dirigente indígena
ecuatoriana Blanca Chancoso, resisten dentro
para que los gobernantes indignos no
continúen vendiendo nuestras patrias y
nuestras vidas. No tendríamos hoy aquí como
presidente a Evo Morales, apuntó el líder de
los Sin Tierra de Brasil, Joao Pedro, si
Cuba no hubiera resistido por más de 45 años
en la nariz del monstruo.
Luego muy pocos se
sorprendieron cuando, después de abrazarlos
a todos en nombre de
Fidel,
el representante cubano sentenció: "Esta es
la cumbre, aquella es la paralela".