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Sección En Cuba: mirada crítica a una isla que lucha por su desarrollo y por defender su plena soberanía
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Murciélago vampiro

Mamífero volador que se alimenta de sangre y habita en algunos países de Latinoamérica y el Caribe

Por: YAMILA BERDAYES MILIÁN
redaccion@bohemia.co.cu

(27 de febrero de 2007)

Murciélago es el nombre usual con que se identifica al único mamífero capaz de alzar el vuelo batiendo sus alas. Pero existen unas mil especies vivas que se clasifican en dos grupos: grandes o megamurciélagos y pequeños o micromurciélagos. Los primeros se alimentan de frutas y sustancias vegetales y los segundos tienen una dieta más variada que incluye insectos.

Murciélago vampiro volando

Murciélago vampiro en pleno vuelo

Estos animalitos tienen hábitos nocturnos. No necesitan usar el sentido de la vista o del olfato: emplean la ecolocación, que consiste en la emisión de sonidos de alta frecuencia (ultrasonidos), que después de chocar con los objetos, se reflejan a modo de eco y son captados por sus orejas. Al igual que el sonar (sistema de localización de submarinos), este sistema los capacita para conocer la posición, la distancia relativa e incluso el tipo de objetos que hay a su alrededor. De esta manera, pueden volar en total oscuridad, y su percepción se produce acústicamente.

Entre ellos tenemos al murciélago vampiro, que lo podemos encontrar desde México hasta Sudamérica: en Chile, Argentina, la costa norte de Venezuela y la isla Margarita, y en la caribeña Trinidad. Se alimenta de sangre de mamíferos: caballos, cerdos, burros y ganado vacuno, y también de aves domésticas, como pavos y pollos. Posee grandes y agudos dientes para perforar la carne de la presa y un anticoagulante en la saliva que mantiene la fluidez de la sangre mientras se alimenta.

Los murciélagos vampiros pesan alrededor de 15 a 50 gramos y miden entre 6,5 y 9,3 centímetros de longitud y son grises, pardos o pardo-rojizos. Viven en regiones tanto áridas como húmedas, en bosques o terrenos abiertos; anidan en cavernas, minas, pozos, troncos huecos y edificios abandonados, por lo general lo hacen solos o en grupos reducidos de 12 individuos o menos; no obstante, en ocasiones forman colonias de hasta dos mil animales.

Son ágiles en el suelo, utilizan sus poderosas patas traseras para arrastrarse, correr, saltar en el aire. Al alimentarse, lamen la piel de su víctima para ablandarla, cortan el pelo o las plumas antes de perforar la piel con sus agudos incisivos y chupar la sangre; beben hasta 20 mililitros por noche, casi la mitad de su peso. Las proteínas anticoagulantes de la saliva del vampiro se consideran más potentes que cualquiera de los anticoagulantes conocidos.

Murciélago vampiro buscando una víctima para chupar su sangre
Esperan que los otros mamíferos duerman para chuparles la sangre

En Cuba no existe como especie viviente, pero en cuevas cubanas se han encontrado restos óseos de ellos. En nuestro país tenemos dos subespecies de murciélagos vampiros fósiles endémicas: el Desmodus rotundus murinus, descubierto en la cueva de Lamas, cerca del municipio Bauta, en La Habana, y el Desmodus rotundus puntajudensis, hallado en una cueva de Punta de Judas, Yaguajay, provincia de Sancti Spíritus.

Estos pertenecen a la familia de los Filostómidos, del orden de los Quirópteros y de la clase de los mamíferos. El vampiro común es la especie Desmodus rotundus; el de alas blancas es Diaemus youngi, y el de patas peludas, Diphylla ecaudata.