Cuba. Documento que recoge las bases
para poner fin a la Guerra de los Diez Años (1868-1878),
firmado por una parte de los dirigentes políticos y
militares cubanos, sin que se garantizara el
cumplimiento de ninguno de los dos principales objetivos
de la contienda: alcanzar la independencia y eliminar la
esclavitud. Por tal razón, constituyó realmente una
capitulación. La pérdida de la unidad fue la causa
principal de ese trágico desenlace para la larga y
cruenta contienda, en el que influyeron factores de
carácter económico, social, político y militar. Desde el
comienzo el germen de la desunión estuvo presente en el
proceso revolucionario, por un marcado carácter
regional, influenciado por las características
socioeconómicas del territorio donde se libró la guerra.
El derrumbe de la dirección
burgués-terrateniente de la Revolución se precipitó al
sumarse al desaliento, el desconcierto y la
indisciplina, la ofensiva político militar del régimen
colonial español. A partir de esas circunstancias se
polarizaron las fuerzas revolucionarias en dos
tendencias: la vacilante clase terraniente que adoptó
posiciones claudicantes y el surgimiento de una nueva
vanguardia radical liderada por jefes de procedencia
popular. Es precisamente el más destacado de esos jefes,