Fue la primera de las acciones políticas
ejecutadas por el Titán para reavivar la lucha armada
anticolonial ante el Pacto del
Zanjón.
El 10 de febrero de 1878, el Comité de
Centro -en representación de la autodisuelta Cámara de
Representantes- , de común acuerdo con el general
Arsenio Martínez Campos, firmaba en San Agustín del
Brazo el documento que ponía punto final a la Guerra
Grande, o de los Diez años, conocido como Pacto del Zanjón.
Pero no todos asumieron el Zanjón como
salida y muchos continuaron empeñados en la lucha en la
parte oriental de la Isla.
Sin vacilación Antonio Maceo intentó
serena y maduramente reorganizar el movimiento
revolucionario sobre la base de un hecho político que
sirviera de punto de partida para rescatar a la
revolución de la crisis en que se encontraba, esto fue
la Protesta de Baraguá.