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Sección En Cuba: mirada crítica a una isla que lucha por su desarrollo y por defender su plena soberanía
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SISTEMAS SALARIALES

Carrera con obstáculos

(Primera parte)

A más de un año de emitida, la Resolución 09 del Ministerio de Trabajo aún avanza con pasos cortos. Las expectativas de beneficios en la productividad y en los ingresos de los trabajadores animan a unas empresas, mientras las dudas laceran a otras, y no faltan evidencias de ajustes más formales que profundos. En varios colectivos, la comunicación con los trabajadores ha fallado a la hora de implementar el cambio. Pero existe conciencia de la necesidad de aplicar, de una vez, sistemas de pago que hagan realidad el principio de distribución socialista: a cada cual según su trabajo

Por DELIA REYES, HERIBERTO ROSABAL y ARIEL TERRERO

(16 de abril de 2009)

Constructores laborando en la estructura metálica de una nueva edificación
(Foto: RANDY RODRÍGUEZ PAGÉS)

Una transformación tan importante para la economía cubana merecía una arrancada más afortunada. La primera señal de que la Resolución 09 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) comenzó con mal paso fue la prórroga para poner en vigor los sistemas de pago que propone.

Concebidos para atajar el veneno del igualitarismo, debieron implantarse a más tardar el 31 de agosto de 2008, de acuerdo con el precepto inicial. Pero el plazo se corrió hasta el 15 de diciembre a fin de introducirlos con el plan económico del nuevo año. A pesar del tiempo extra conferido para moldear mejor su entrada, el cambio está tropezando con resistencias, obstáculos e incomprensiones que revelan, cuando menos, insuficiente preparación, debate y estudio en un grupo considerable de empresas.

Hoy, la aplicación de fórmulas salariales más acordes con los resultados del trabajo aún está en pañales, según pudo apreciar BOHEMIA en un amplio recorrido por entidades de varias provincias y organismos estatales. Mientras unos centros se animan por expectativas de beneficios en la productividad y en los ingresos de los trabajadores, en otros las dudas laceran la percepción colectiva del cambio, y no faltan evidencias de ajustes más formales que profundos.

La debilidad técnica de muchas empresas para hacer un estudio serio de organización y normación del trabajo, paso imprescindible para introducir nuevas formas de pago, ha asomado como uno de los escollos más reiterados. Lo confirman las inspecciones realizadas por el Ministerio de Trabajo en los primeros meses del actual año. Pero no es el único freno. Los desequilibrios de la escala salarial vigente en el país, las contradicciones con legislaciones anteriores y la confusión en torno a los objetivos reales de la Resolución 09, han entorpecido su aplicación.

Obreros de la fábrica de calzado Nguyen Van Troi en plena faena
En varias empresas, como la fábrica de calzado
Nguyen Van Troi, los trabajadores manifestaron
el desconocimiento de la nueva
legislación salarial
(Foto: RANDY RODRÍGUEZ PAGÉS)

A pesar de las brumas, clarean destellos y un punto de coincidencias: la imperiosa necesidad de aplicar de una vez sistemas de pago en frecuencia con el principio de distribución socialista: de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo.

La Resolución 09 “ha llegado en un momento muy oportuno; el país necesitaba este cambio”, opinó la directora industrial de la Empresa de la Pesca de Sancti Spíritus (PescaSpir), Rosa María Blanco. “Mientras más eficientes seamos, más resultados productivos tendremos y más van a cobrar los trabajadores.”

Con lenguaje más sencillo y directo, lo resumió el tornero Vladimir Vega, de la empresa capitalina Nuevas Técnicas: “El nuevo sistema me parece bien porque uno va a poder ganar por todo lo que haga”.

En las expresiones recogidas por la revista asomó un sentimiento más raigal que la esperanza de engrosar los bolsillos. La transformación, apenas iniciada, en los sistemas salariales apunta a la solución de un viejo problema: las formas de pago anteriores, enredadas en cálculos técnicos que las alejaban de los resultados reales del trabajo, propiciaron en muchos lugares que el trabajador que más aporta no fuera en la práctica el mejor remunerado, una deformación que todavía carcome la productividad en muchas empresas y, por extensión, en la economía nacional.

Cajera de la fábrica de calzado Nguyen Van Troi efectúa un pago a una trabajadora
La Resolución 09 busca una relación más
armónica entre el salario y el rendimiento
del trabajador
(Foto: RANDY RODRÍGUEZ PAGÉS)

Justo el mes en que se emitía la Resolución 09 del MTSS, febrero de 2008, el presidente de los consejos de Estado y de Ministros, general de ejército Raúl Castro, definía como objetivo estratégico, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, “avanzar de manera coherente, sólida y bien pensada, hasta lograr que el salario recupere su papel y el nivel de vida de cada cual esté en relación directa con los ingresos que recibe legalmente, es decir, con la importancia y cantidad del trabajo que aporte a la sociedad”.

Unos meses después, volvió sobre la idea. “Socialismo significa justicia social e igualdad, pero igualdad de derechos, de oportunidades, no de ingresos. Igualdad no es igualitarismo. Este, en última instancia, es también una forma de explotación: la del buen trabajador por el que no lo es, o peor aún por el vago.”

Fuera de la ley

Obreros del taller de soldadura de la empresa Nuevas Técnicas, en Ciudad de La Habana
La posibilidad de pagar más al que más
aporta ha creado expectativas positivas
entre los trabajadores de la empresa
capitalina Nuevas Técnicas
(Foto: RANDY RODRÍGUEZ PAGÉS)

Varias empresas comenzaron el actual año fuera de la ley a la hora de pagar a sus trabajadores. Aunque la Resolución 09 debía aplicarse desde el 15 de diciembre, en febrero algunas entidades todavía estaban atando cabos para ponerla en vigor. Por tanto, en los dos primeros meses consumaron una política salarial correspondiente a la anterior legislación, la Resolución 39 del MTSS, que ya estaba revocada.

La demora la observó BOHEMIA y la ratificaron entrevistados en Sancti Spíritus, Camagüey y Ciudad de La Habana, incluidos dirigentes sindicales y de los gobiernos territoriales. De acuerdo con la subdirectora provincial de Trabajo de Sancti Spíritus, Mileydis Peláez García, en las inspecciones realizadas a las empresas a partir de febrero detectaron casos de “organismos nacionales que tenían los nuevos sistemas aprobados, pero no los habían enviado a la base, y hubo centros a los que llegaron atrasados y aún no los tenían instrumentados. Otros aplicaron en enero los sistemas de pago del año 2008, teniendo aprobados los del 2009”.

Aunque este problema —según Mileydis, “el mayor que tenemos hoy”— debe resolverse en breve lapso, es solo una de las puntas de un iceberg peligroso: a pesar de la prórroga conferida, la implementación de la Resolución 09 no ha contado con el nivel de preparación que reclamaba por su alta complejidad y la extrema sensibilidad económica y social del asunto que intenta enderezar la relación entre productividad e ingresos del trabajador.

Obreros del combinado cárnico de Sancti Spíritus trabajan piezas de cerdo
Animados por sistemas de pago más justos,
los innovadores del combinado cárnico de
Sancti Spíritus se ocuparon de poner a punto
el equipamiento, en busca de una mayor
productividad.
(Foto: RAFAEL TORRES ESCOBAR)

A diferencia del rico debate social que el año pasado desbrozó el camino a la actual Ley de Seguridad Social, el cambio de los sistemas salariales ha transcurrido huérfano de análisis en no pocas empresas.

“A la Resolución 09 le hacía falta un aseguramiento político mayor, más información, para profundizar y explicar sus objetivos a los trabajadores”, dijo la integrante del secretariado camagüeyano de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Dunia Durán Dávila.

Con ella coincide Agustín de la Peña, que atiende el frente económico en el secretariado de la CTC en Ciudad de La Habana. “Una gran parte de los centros no discutió los nuevos sistemas de pago en la asamblea de trabajadores de inicio de año, junto con el plan económico del 2009, como estaba orientado.”

. Evidencias
. Incomunicación
. Freno ferroviario


Algunos principios enumerados por la Resolución 09 sobre sistemas y formas de pago
-Se aplica como resultado de la implantación de estudios de organización del trabajo, la producción y los servicios.

-El salario formado por cualquiera de los sistemas de pago por los resultados debe devengarse por el trabajador contra período vencido y lo más próximo a la fecha de cumplimiento de los indicadores que se evalúan, de manera que identifique lo percibido en salario con los resultados obtenidos en el período que se analiza.

-Garantizar la aplicación y cumplimiento de las normas de seguridad y salud en el trabajo.

-Los sistemas de pago deben ser modificados cuando como resultado de una evaluación se concluye que cambiaron las condiciones técnicas, organizativas y económicas, para las que fueron aprobados.

-Se financian de los ingresos de la empresa. En el caso de las unidades presupuestadas se financian por el presupuesto de salario aprobado.

-El pago por los resultados se materializa por el comportamiento real de los indicadores establecidos en cada sistema de pago.
-Debe garantizarse la exactitud de la medición de los resultados obtenidos, así como que la contabilidad refleje fielmente los hechos económicos de la entidad.

-Deben lograr beneficios justos para los trabajadores, para la entidad laboral y para el Estado, con una relación positiva costo-beneficio, por lo que no puede deteriorar el gasto de salario por peso de valor agregado, el gasto total por peso de ingresos total, el gasto total por peso de ventas, relación salario medio productividad u otros indicadores de eficiencia (…).

Las formas de pago son por los resultados y a tiempo.

En la forma de pago por los resultados se utilizan los sistemas de pago siguientes:

a) a destajo;

b) por indicadores directos a la producción y los servicios;

c) por indicadores específicos de la producción o la prestación de los servicios y;

d) por indicadores generales y de eficiencia.

El dedo en el dilema

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