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Sección En Cuba: mirada crítica a una isla que lucha por su desarrollo y por defender su plena soberanía
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ELECCIONES EN CHILE

Vuelta a la diestra

Fragmentación de sectores opositores propiciaron ascenso de Sebastián Piñera en los comicios del 17 de enero, según expertos

Por: NÉSTOR NÚÑEZ (inter@bohemia.co.cu)

(21 de enero de 2010)

Sebastián Piñera
Piñera será el nuevo presidente
de Chile

Por primera vez en poco más de medio siglo, la derecha chilena llega al Gobierno sin recurrir a la violencia política, un acontecimiento que parece un contrasentido cuando en América Latina la mayoría de los procesos eleccionarios dan su aprobación a figuras y organizaciones de corte progresista.

Accionario principal de la línea aérea nacional Lan Chile, y con una fortuna estimada en más de mil 200 millones de dólares que, según medios de prensa, comenzó a gestar básicamente a través de la especulación financiera en los años 80 en plena dictadura de Augusto Pinochet, Sebastián Piñera triunfó con más de 51 por ciento de los sufragios en la segunda vuelta comicial realizada el domingo 17 de enero.

Ya Piñera se había adjudicado la primera ronda en diciembre último, con un 44 por ciento de las boletas, entonces muy por encima de su contrincante Eduardo Frei, de centro izquierda, quien acumuló algo más de 29 por ciento, lo que presagió el desenlace que ocurriría semanas más tarde, y que ha puesto fin a la presencia en la casa de gobierno de la Concertación Democrática desde la conclusión del régimen pinochetista en 1990.

El que será el presidente número 48 en la historia de Chile, por un mandato de cuatro años, es graduado en comercio de la Universidad Católica local, con un máster y un doctorado en economía en Harvard, y lideró la llamada Coalición por el Cambio, que agrupó a los partidos Renovación Nacional (RN), a la Unión Demócrata Independiente (UDI) y a otras fuerzas políticas de centro-derecha.

Conocido el triunfo de Piñera, la actual presidenta Michelle Bachelet se comunicó con el vencedor para felicitarle y expresarle su expectativa de que “Chile pueda seguir por la senda de justicia y progreso social que hemos desarrollado en estos 20 años”, a lo que el candidato electo respondió con una solicitud de “consejo y apoyo”. Piñera había perdido las elecciones generales de 2006 precisamente frente a Bachelet, en lo que constituyó su primer intento por ocupar el palacio de La Moneda.

Entretelones

Analistas indican que Piñera accedió al triunfo a partir de un programa de gobierno que no se aleja en mucho de las propuestas de la colación oficialista.

Un despacho de la agencia IPS precisaba textualmente que su campaña electoral “se basó en compromisos de mayor crecimiento económico, más eficiencia en el diseño e implementación de las políticas públicas, la creación de un millón de nuevos empleos durante su mandato, y la entrega de un bono equivalente a unos 80 dólares para la población más vulnerable a partir de marzo”.

No obstante, no son pocos los que se preocupan por su doble condición de político y gran empresario, por sus vínculos con organizaciones y personajes ligados al régimen militar golpista, y por la posible influencia de tales factores en la nueva administración, aunque se afirma que personalmente Piñera aparece como desmarcado del pinochetismo desde finales de los años 80, meses antes del retorno a la democracia.

Un elemento que se ha citado con insistencia favoreció al presidente electo en la recién concluida contienda, fue la fragmentación de los sectores opositores, que se concretó en las candidaturas separadas de Frei, como figura clave de la Concertación, del independiente Marco Enríquez-Ominami, y de Jorge Arrate, postulante del Pacto Juntos Podemos.

Aun cuando después de la primera vuelta las dos últimas figuras terminaron por apoyar a Frei en procura de evitar la victoria derechista, todo hace pensar que el cisma inicial dejó importantes huellas y erosionó la influencia del positivo legado de Michelle Bachelet, que terminará su mandato con 80 por ciento de preferencia popular.

Por lo pronto, la Concertación ha declarado que deja el mando con la frente en alto y una obra importante a favor de los chilenos, a la vez que anunció una “oposición constructiva” al nuevo Gobierno.