Las martillistas cubanas, Yipsi Moreno y Yunaika
Crawford, se batieron hoy en el duelo hasta ahora de más categoría en el
atletismo olímpico y se llevaron las medallas de plata y bronce,
únicamente superadas por la rusa Olga Kuzenkova.
En noche de gala en el lanzamiento del martillo,
Kuzenkova puso cifras altas desde su primer disparo (73,18 metros) y
luego rompió dos veces su propio récord olímpico que había establecido
la víspera en las eliminatorias (73,71), al enviar el implemento a 74,27
y 75,02.
Yipsi Moreno, campeona mundial de 24 años, no estuvo a
la altura de su nivel habitual, porque en la desesperación por alcanzar
a la rusa cometió cuatro fouls. Sin embargo, sus únicos lanzamientos
válidos fueron de su rango, con 72,68 y 73,36; con éste último aseguraba
la plata.
Con lágrimas en los ojos y todavía preguntándose a si
misma que le había ocurrido, la estrella cubana reconoció que la presión
de la competencia fue tan grande que no tuvo más alternativa que asumir
todos los riesgos.
En declaraciones a la prensa especializada, Yipsi
subrayó que desde la misma primera ronda de envíos (le tocó de última),
la marca de su compatriota Yunaika Crawford (70,98) y de Kuzenkova
(73,18) la obligaron a intentarlo con todas sus fuerzas.
Aunque sabía que era la favorita, en ningún momento
olvidó que tampoco era la única con esa condición. La bielorrusa Olga
Tsander tenía un respetable registro de 74,72 y Kuzenkova de 74,54
metros en la actual temporada, inferior de todos modos al 75,12 de la
caribeña.
"Que puedo decir, que no estoy feliz. Quiero y respeto
mucho a mi pueblo y espero comprenda. Deseaba tanto regalarle el oro",
repitió entre sollozos.
No hubo tregua para nadie. Ya en la segunda vuelta
aumentaron los guarismos. Y en síntesis del primero al octavo lugar,
todas las competidoras lanzaron más de 70 metros, algo inusual en Juegos
Olímpicos.
Fue de tal nivel el martillo femenino, que las siete de
cabecera de la final de Atenas-2004 pasaron por arriba de la primacía de
Sydney-2000 de 71,16 metros que le dio la presea dorada a la polaca
Kamila Skolimowska (quinta aquí con 72,57).
Hay más detalles interesantes. Con la marca de 69,94 de
Candice Scott (Trinidad y Tobago), hubiese obtenido plata en tierras
australianas cuatro años atrás. Además de los primados olímpicos de la
rusa, Yunaika Crawford mejoró su marca personal y la alemana Betty
Heidler (72,73) implantó record nacional de su país.